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El día que Patio Lorca se convirtió en la Cosechera E-Mail

por Elsa Ferrazzano

Quiero agradecerles a Diego, a Rubén, a Martín y a todo ese entorno maravilloso de compañeros suyos que nos han regalado este encuentro en Patio Lorca. No me expreso sólo como mamá de Diego sino en especial como protagonista de aquellas jornadas de lucha que pudimos ver en el documental. Esta generación, la de nuestros hijos, han permitido el reencuentro de viejas caras, las de la Cosechera, las del Buen Gusto, las de la Universidad. Hemos contemplado con lágrimas en los ojos escenas que hasta hoy nos obligaron a cancelarlas.

Eramos nosotros los jóvenes aquellos, eran aquellas nuestras casas y nuestras calles: La Quinta Agronomica, la Central, El comedor universitario, la Escuela Normal. A través de las imágenes del documental, las pocas que han sobrevivido  y que ellos han recuperado, han desfilado por nuestra memoria millones de otras. Miles de nombres y rostros han vuelto a nuestra memoria. Hemos hecho un homenaje a lo que fuimos, por los que ya no están y por todos lo que en ese momento creímos, peleamos y ganamos. En Patio Lorca nos abrazamos como si fuéramos todavía aquellos. Esa noche Tucumán no fue de Bussi, fue nuestra. Gracias, hijo mío. Gracias, hijos míos. Estoy orgullosa de lo que son.

He tenido el privilegio de ser testigo de lo que ha sido este último período para terminar el documental. Qué ejemplo inmenso de solidaridad entre todos ustedes!! Una solidaridad en contramano a esta sociedad que no invita a la lucha sino al egoísmo. Nosotros éramos todos, ustedes hoy son los pocos. Por eso vale más aun. Porque la dictadura ideológica está instaurada y ustedes pelean contra ella, como nosotros peleamos contra los militares.

Los he visto trabajar noche y día, ir y venir. Todos han desfilado por esta casa. Mi casa volvió a ser la de aquellos años; con mis hermanos, con los compañeros que ya no sé donde estan. Pero eso no importa, porque los que en aquel entonces éramos nosotros, hoy son ustedes. Con las mismas fuerzas, con el mismo amor y con la misma pasión.

El Jueves 13 en Patio Lorca fue la conclusión de lo que fueron esos días maravillosos que he gozado viendo trabajar, riéndose, confrontándose, entre perras, vinos y cafés, entre  los Mochito, los Juan, la Maby, Pablo, Ezequiel, Gustavo, Giorgio, Hernán, Libertad, Ada... Qué se yo... caras y nombres que he ido haciéndolos míos a medida que ha transcurrido este año.

Gracias por devolvernos nuestra historia reescribiéndola sobre vuestra propia piel.

En ustedes no sólo he depositado la confianza en lo que hacían, sino en especial deposito las esperanzas de lo que harán.

Con todo mi amor.

Elsa